La total compenetración entre Javier Bardem y Penélope Cruz resulta encantadora. El dramaturgo Florian Zeller escribió el drama 'Búnker' específicamente para ofrecerles el papel.
"Los adoro", expresaba un entusiasmado Zeller. "Creo que están entre los mejores actores en activo. Pero debo decir que lo que más me interesaba era tenerlos juntos en pantalla. Pensé que sería una forma única de capturar algo especial al ser una pareja en la vida real, que daría matices a sus escenas", resumía. Eso es, "para difuminar la línea, por supuesto, entre la realidad y la ficción, pero también para intentar acercarme a algo que me interesa profundamente: la ardiente autenticidad de la verdad".
En el film se les ve cómodos, eso lo aseguramos. Lo mejor de la 'Historia de un matrimonio' de Zeller, la crónica de un desamor incipiente cuyo guion apenas respira, es el espacio que sí deja para que Javier Bardem y Penélope Cruz posean con su carisma a sus personajes; él, un padre y marido que alterna ternura y descuido a cada segundo, y ella, una madre y esposa que esconde, debajo de la pose intelectual, a una mujer de velas hinchadas y pecho para adelante. Pareciera que accediéramos, a través de sus máscaras, a cómo se mueve la pareja real en la intimidad.
A ello ayuda que la película esté rodada, en la casa que la pareja comparte a las afueras de Madrid. Aunque, bromeaban en perfecta sintonía, "se nos da muy bien separar la ficción de la realidad; de lo contrario, no sobreviviríamos en esta profesión". Eran palabras de Bardem, que negaba: "Que si discutimos... no, no, nunca. Nunca discutimos". Lo reprende su compañera: "Nos conocemos desde hace más de treinta años. ¡Imagínate si nunca hubiéramos discutido!".
"Claro que si estamos trabajando en una película juntos, hablamos de ello, pero no pasa demasiado", explicaba Cruz. Comentaban entre sí, días atrás, como los proyectos que han emprendido estando emparejades "han surgido de forma natural cada cinco años, más o menos".
La filmografía compartida de Penélope Cruz y Javier Bardem comenzó con la icónica 'Jamón, jamón' de Bigas Luna, siguió con coincidencias breves en 'Carne trémula' (1997) y 'Sin noticias de Dios' (2001), pero su gran consagración como pareja en pantalla llegó con 'Vicky Cristina Barcelona' (2008), en una interpretación que le valió el Oscar a Cruz.
Posteriormente coincidieron en el thriller 'El consejero' (2013), encarnaron la tormentosa relación de Pablo Escobar y Virginia Vallejo en 'Loving Pablo' (2017) y en el drama familiar de 'Todos lo saben' (2018). Sin embargo, es mucho más frecuente verlos en alfombras rojas que en la gran pantalla.
Seguía ella: "No tuvimos ninguna duda sobre hacer esta película, porque era con Florian. A los dos nos encantó el guion y sabíamos que íbamos a estar protegidos. Teníamos a alguien en medio que te invita a no aportar nada de tu vida personal, sino a aportarte a ti mismo, con todas tus células impregnadas de lo que has vivido. Y eso, en cierto modo, pasaría a formar parte de los personajes y de cómo cuentan la historia".
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Meterse en la historia "con todas tus células impregnadas de lo que has vivido" resulta, de entrada, una idea preciosa. Pero también implica que la autenticidad de la verdad que tanto pregona Zeller tenía que hablarse en castellano, no en inglés. Coproducida por RTVE, la película mezcla el castellano que los personajes de Bardem y Cruz hablan en privado, con el inglés que emplean para afuera. "Si una pareja de España vive y trabaja en otro país, en casa hablarán su idioma", clarificaba Penélope Cruz, en castellano, en una rueda repleta de prensa internacional. Sonará a perogrullada; no lo es. "Es increíble lo mucho que ha cambiado la industria, porque si miras diez o quince años atrás, siempre era un gran reto lograr que los inversores aceptaran que esto fuera así", así, como en que la gente hablara un idioma que no fuera inglés.
Sin mencionar a 'Loving Pablo', de Fernando León de Aranoa y producida por el propio Bardem, Cruz reprendía el conservadurismo tras las lógicas del dinero: "Hemos vivido situaciones en las que tuvimos que hablar inglés en películas donde interpretábamos a colombianos. Teníamos muchas ganas de hacerlo bien y estuvimos estudiando ese acento durante meses o años. Para luego hacer solo una pequeña escena en español con acento colombiano y el resto en inglés. Hemos tenido muchas luchas de este tipo".